Cada mañana, el sistema te dice a quién escribirle. Y por qué.
Detecta solo a los que necesitan un mensaje tuyo hoy: el que se atrasó con la cuota, el que dejó de venir, el que arrancó hace dos semanas y no volvió, el que avisó que se va, el que preguntó y nunca vino. Una tarjeta por persona, con lo que le pasó.
Te muestra pocos por día, los que más importan, para que el seguimiento se haga de verdad y en minutos. Y si con alguien quedaste en hablar otro día, el sistema se acuerda por vos.